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viernes, 1 de agosto de 2014

EXOTICO

EXOTICO

Lo exótico se asocia a lo desconocido, a aquello que procede de mundos lejanos, tan diferentes como atractivos, al lugar o país que es lejano y muy distinto al propio.
No es de extrañar que en el interiorismo las piezas de inspiración exótica sean grandes recursos decorativos. Y muy especialmente en espacios urbanos, pues buscan romper con la cotidianeidad, con lo conocido, y recrean la esencia de otros mundos y culturas.

En otro sentido lo exótico tiene otra connotación como en tendencias espirituales como la inspiración zen y toques étnicos impregnan cada aspecto de la vida algo diferente, algo entre la serenidad y el sentirnos diferentes, eso si desde un punto de vista armonioso que nos trasporta al mundo de fantasías.

Pero lo que me llama la atención de lo exótico es esa característica que lo hace diferente a lo cotidiano y mundano, mundano de nuestro mundo pues para el que haya efectuado algo exótico bien sea en artesanía, producto o creación, para este será lo cotidiano. Como cambia la visión de lo que se tiene o desea en función del posicionamiento que tenemos ante ello.

Por eso lo exótico en cualquier caso, es lo característico de un lugar o país, sin más, la esencia de su endosicrasia y el espíritu de su tradición, trasportada por generaciones, innovado o mantenido por nuevas técnicas en su caso pero sorprendente a la par que exótico para extraños.

Todo tiene su lógica y muchas veces el origen etimológico de una palabra nos da una pista sobre su significado independientemente a la cultura que pertenezca. El origen etimológico en latín de exoticus, que su vez proviene de un vocablo griego , tiene referencia a todo peregrino de nacionalidad distinta a quien lo observa y en especial cuando supuestamente se trata de algo o alguien que llega de un territorio lejano.

Hay que tener en cuenta que la rareza depende de la persona que esté considerando la cuestión algo persé no es exótico en sí mismo, sino que esta característica la adquiere de acuerdo al matriz cultural o el emplazamiento en que se encuentre. En este sentido, cabe mencionar que el ser humano tiende a sentirse especialmente atraído por lo diferente, lo desconocido, y esta sensación casi arraigada en nuestra especie puede devenir en dos posicionamientos muy diferentes el rechazo, por miedo a salirse de lo establecido por la de la sociedad cultural en la que se haya criado, o todo lo contrario en una necesidad de acercarse e investigar en un mundo y lenguaje nuevo.

En una sociedad donde el concepto de globalización es una prueba superada; es casi tan absurdo el resultado positivo como el negativo, ya que en ambos casos se sobredimensionan las diferencias y no se presta atención al verdadero sentido que dichas características tenían en primer lugar. De esta forma, la palabra exótico le confiere al sustantivo en cuestión un valor agregado que ensombrece su esencia y deja a la luz tan sólo una pequeña porción de su verdadero significado, contaminado por las inevitables e imprecisas traducciones.


Ferran Aparicio
1 de agosto de 2014