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sábado, 15 de abril de 2017

DETALLES DE BIENESTAR

Dicen que el orden y el concierto son factores que facilitan el estado del equilibrio. Si de equilibrio estamos hablando no podemos dejar de pensar en el Feng Shui. 

El feng shui es un antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta basado en la ocupación consciente y armónica del espacio, con el fin de lograr de éste una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan.

Está claro y todos hemos oído que se trata de un arte ancestral que parte de la cosmología china o, lo que es lo mismo, la ciencia que trata del origen y la evolución del universo, buscando adecuar las condiciones ambientales para fomentar el bienestar y equilibrio del individuo con su entorno.

También es cierto que el sentido común, algo ya no muy común en la sociedad que vivimos, nos puede ayudar a comprender el hecho de la existencia de una energía que puede verse afectada por las condiciones del espacio, la orientación o los cambios hagan que resulte de lo más interesante a la hora de decorar el hogar.

El Feng shui es una ciencia que es aplicable a todos los aspectos de  la vida, sin embargo se refleja mucho en nuestra casa y en especial en la imagen y en el sentido del orden que son detalles de bienestar pues donde reina el orden atrae la prosperidad y es que deshacerte del desorden libera energía y, en consecuencia, favorece la circulación de la energía positiva y atrae la prosperidad.

Dicen que el Feng shui se relaciona directamente con la habilidad de cada uno para atraer el dinero y que la cocina de nuestra casa en concreto, es la que nos determina esta relación. Tanto es así que mantenerla limpia y ordenada más que una recomendación es casi un imperativo para quienes buscan la abundancia aplicando las técnicas de esta filosofía milenaria.

Pero cuando hablamos de hacer Feng Shui yo personalmente lo relaciono con el orden y si tenemos en cuenta que una de las claves de Feng shui es la circulación de las energías y, en lo que a atraer el dinero se refiere, de las positivas en particular, lo peor que puedes hacer es acumular trastos que ya no necesitas.

Hacer  una limpieza profunda además de liberar espacio y acumular cosas que no necesitamos ni usamos  es y tener la oportunidad de hacer fluir una energía positiva, pues ya lo dice el dicho “donde no sale nada,…,  no entra nada“, y la verdad que no le falta razón.

Respeto a los colores , yo ya no estoy tan atinado  y de acuerdo como lo es el Feng Shui pues relacionar los colores rojos con la atracción del dinero y la suerte, parece que es una tradición china, que en occidente cambiaríamos por colores neutros en cuanto que nos transmiten mayor relajación , tranquilidad y en definitiva sensación de bienestar y la gama cromática debe ir en consonancia con tus gustos personales ya que la energía no parte solo de los colores elegidos, sino que se construye con los habitantes de la casa en cuestión y si no te gustan, difícilmente podrá circular la energía positiva que persigue el Feng shui.

                                                              Ferrán Aparicio

                                                           15 de Abril de 2017