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sábado, 25 de junio de 2016

UN AMOR PARA EL VERANO

Me resuena aquello tan sonado como que: “las bicicletas son para el verano”, pero también lo es el amor como un concepto universal relativo a la afinidad entre los seres humanos, por aquello de “todo lo que necesitas es amor”, como fórmula mágica y el verano es tiempo de amor y además puede estar definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista.

Lo que bien es cierto es que el verano además de tener una buena temperatura, horas de luz y de sol y sensación general de bienestar, nos aporta tiempo de relación, como siempre para lo bueno o para lo malo, y es que tanto tiempo de relación, el que la tenga, debe también ejercerse un control consciente de las emociones, pues dicen los expertos que después de un verano, estadísticamente es cuando se producen más separaciones.

La palabra amor nos evoca inmediatamente la sensación de bienestar, así como el concepto de amor y especialmente en occidente ya que dentro de nuestra mentalidad colectiva, el amor es nuestra esencia espiritual que trasciende nuestra vida terrenal. 

Ciertamente, la existencia o no de este sentimiento de su expresión y de su contenido, sin entrar en más variantes dependerá de las creencias que tengamos. 

Para alguien que crea que nuestro cuerpo es todo lo que somos, el amor no es más que el producto de unas prácticas sexuales, pero el significado de la palabra amor no sólo lo hemos de ceñir a las creencias y prácticas físicas, sino también a las espirituales.

La diversidad de usos y significados y la complejidad de los sentimientos que abarca hacen que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente, aunque, básicamente, el amor es interpretado de dos formas: bajo una concepción altruista, basada en la compasión y la colaboración, y bajo otra egoísta, basada en el interés individual y la rivalidad.

Es bien cierto que nuestro espacio interno tiene muchos niveles de profundidad, y lo que vemos y en cierta forma sentimos, es lo que aflora en la superficie por aquello de la consciencia de lo presente, pero lo que también es cierto es que hay sentimientos emocionales que se alojan en el interior bajo esa superficie tan reconocida y con el amor funciona de una cierta forma igual; hay amores conscientes y otros que llevamos en otros niveles más interiores y que no afloramos.

Quizás con la llegada del verano sería una oportunidad de bucear en ese interior para visitar las profundidades y atender a ciertas necesidades y sueños, bien como acciones dirigidas a otros o simplemente hacia unos mismo, pero sobretodo basadas en el afecto.

Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles, por eso les animo que con un verano por delante, al menos lo utilicen cada uno en su forma y manera como facilitador de las relaciones personales, lo cual ya es un acto altruista y gratificante, aunque sea para uno mismo.

Ferrán Aparicio
25 de junio de 2016



domingo, 10 de abril de 2016

TIEMPO, PARA UNA VIDA CORTA

Nunca es tarde cuando la dicha es buena y es que reflexionando  sobre la transcendencia de la vida, me he dado cuenta que ya me falta poco para ponerme en primera fila, como decía mi padre.

Los que tenemos la suerte de tener todavía al menos uno de nuestros padres,   este hecho nos recuerda que el tiempo nunca es suficiente para una vida corta, pues hace años éramos adolescentes y ahora estamos peinando canas, unos con hijos,.., otros sin ellos,  pero todavía tenemos la suerte de poder apreciar el cariño de uno de  nuestros padres, en mi caso mi madre.

Cuando transciendes a poner en orden tus valores independientemente del trabajo profesional, quien lo tenga en los tiempos que corren, los sociales , las relaciones interpersonales , y tantos aspectos que componen nuestra vida  y  en general  los valores sentimentales y espirituales, te das cuenta que en general tenemos un desorden ordenado respecto a estos factores que integran y componen nuestra vida y  en cuanto a su relevancia en el tiempo, hay cosas  para cada una de las etapas de una vida, pero hay otras que no vuelven en el tiempo como son las personas.

Cuanta gente nos ha dejado en el camino y hemos seguido andando y me pregunto que hubiese sido de nosotros y nuestras circunstancias, si hubiésemos tenido la oportunidad y haber  sido capaces de caminar junto a ellas, la vida hubiese sido de otra forma totalmente distinta de eso estoy completamente seguro.

Ya no entro en el tema de si podíamos haber sido más felices o si deberíamos haber hecho más por ellos, porque en cualquier relación siempre hay un sentido reciproco en cualquier relación personal e intransferible, lo que si es cierto es que la vida es muy corta y hay que dedicar el tiempo, sobre todo cuando reconocemos que ninguna de las partes  vamos a ser eternos.

Los pequeños detalles son los que más llenan cuando alguien percibe que tu percibes , así como que los tiempos se acortan en la distancia y que los papeles se intercambian en cuanto a cuidados y maneras, pero nunca en cuanto querencias.

El ajetreo mundano de cada uno muchas veces nos desinhiben de ser capaces de tener conciencia de lo corta que es la vida, sin embargo tener conciencia de haber disfrutado del tiempo es algo que nunca se olvida.

El orden de importancia  de las personas lo estableces tú mismo y como regla general, tu familia suele aflorar en los primeros puestos, salvo error o excepción, por ello es importante darle tiempo al tiempo, pues  ellos no pueden esperar.

La importancia de ser consciente en el presente  del tiempo para una vida corta ,alivia los duelos y por ello no hay que perder la oportunidad de amar y ser amado, aunque sólo sea por corresponder a nuestros seres queridos del espacio tiempo que se merecen, ten presente que el tiempo que pasa y nunca vuelve.

                                                             Ferrán Aparicio
                                                          10 de abril de 2016

 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

PASA LA VIDA

Cuando ya sólo quedan unas horas para pasar a un año más y muy conscientes de lo privilegiados que somos por poder hacerlo, independientemente del momento que cada uno estemos viviendo, que por lo general y común no será ni fácil, ni cómodo, pues como seres humanos que somos tendemos al inconformismo cada uno en su forma y medida, me suenan las sevillanas del grupo albahaca “Pasa la vida”.

Por aquello de que todo llega en su justo de momento, no puedo y como siempre sin más reflexionar sobre su letra en cuanto que pasa la vida y no has notado que has vivido, cuando pasa la vida.

Es cierto que nos movemos en ciclos y círculos virtuales y mucho más reales de lo que imaginamos por el factor tiempo, en los que como la luna y el sol uno se esconde cuando el otro aparece, independientemente de su rotación, pero también es cierto que pasa la vida con tus ilusiones y bellos sueños, en los que todo se olvida, si no es un día al siguiente bien por error o por simple omisión.

En general no podemos detener los ciclos y si lo hiciéramos o nos lo hicieran, es que pasaría la vida igual que pasa la corriente como el rio cuando busca el mar, caminando indiferentes a donde la vida nos quiera llevar.

De amores y otras viandas casi ni hablar, porque el que tenga un amor que lo cuide, por aquello de que muchas veces también pasa el cariño y habiendo jurado amor eterno, pasa el cariño y apenas comprendemos que hubo un tiempo de amor en que nos quisimos, pero al final comprendemos que pasa la vida como pasa la corriente y pasa el amor como pasa el cariño.

Y el que sólo busque la gloria, que se prepare, pues la gloria pasa como pasa la vida y ves que de tu vida no queda ni la memoria, muchas vez por acción , otras por omisión o desencanto , pero definitivamente y por muy positivos que seamos ha pasado la vida.

Cuando pasan los años se va la juventud calladamente pues han pasado los años con su triste carga de desengaños, pero también con alegrías que nada ni nadie nos las podrán quitar, pero aunque no nos podemos anclar en el pasado, son bonitas de recordar pues al fin y al cabo las hemos vivido aun cuando ha pasado la vida.

Les animo como siempre desde una actitud híper positiva a contemplar el horizonte pues aunque resulta difícil nada contra corriente, tampoco es bueno dejarse llevar por ella y tienen un maravilloso año para no caminar indiferente y marcar el rumbo a donde, de alguna forma la vida nos quiera llevar aunque sea por casualidad como el rio que lleva al mar, la mar.

Ferrán Aparicio
30 de diciembre de 2015








viernes, 10 de abril de 2015

AMOR,AMORE,.., AMANTE


Casualmente ha caído en mis manos el libro escrito por Carson Mc Cullers, y traducido por Maria Campuzano: “La balada del café triste”. El libro no tiene desperdicio y toca uno de mis temas favoritos el amor y los amantes.

Todos o casi todos, en esta vida hemos sentido el amor como una experiencia personal, una experiencia reciproca y común a dos personas, pero con el paso del tiempo te das cuenta que no ha sido sentido de la misma forma y con el mismo significado y la misma esencia por ambas, por aquello de que no hay dos personas intrínsecamente iguales.

Dicen los expertos en materia que en una relación de amor existen dos figuras: el amante y el amado, y además son conscientes en el fondo de sus corazones, que siempre hay uno de los dos que siente el amor de una forma más pura, mientras el otro se siente amado como amante que es.

En el fondo el amante lo sabe y siente el amor como un ser solitario, lleno de sufrimiento pues no acepta ser amado condicionalmente y teniendo que crearse un mundo relativo, intenso y artificial alrededor del cual funciona como amante y como persona.

El problema surge cuando, uno es amado y llega a enamorarse, perdiendo el rol del amante y convirtiéndose en amador, lo cual es una posibilidad dentro de este juego de rol en el que los papeles van cambiando y así como el mismo tiempo nos va poniendo en su sitio a todos, también nos hace sentir de una forma distinta este sentimiento tan humano.

En este sentido existen muchas posturas en el ser amado y en el amante, tantas como el mismo Kamasutra, es como un teatro cambiante donde los papeles se van intercambiando, el teatro de la vida, donde escena a escena el amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado , y todos sus contrarios, y al mismo tiempo el amante es testigo de los defectos e incongruencias pero no le altera lo más mínimo, pues no pasa de la barrera del afecto distante.

En cualquier caso es el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor, pues lo que en casi todos coincidimos es que preferimos adoptar el papel de amar a ser amados, lo que nos da un protagonismo directo entre nuestro corazón y nuestra expresión, lo cual no trae indiferencias, pero si un protagonismo en la dirección en que nos auto complacemos.

Por esta razón casi todas las personas quieren ser amantes y convertirse en amados, lo que nos distorsiona el esquema con que había focalizado nuestra relación. En este sentido el amante determina la valía y la cualidad de todo el amor, lo que hace que convertirnos en amados resulte algo intolerable y hasta cierto punto inaguantable, como algo que coacciona nuestra libertad de acometer la situación.
Les animo a disfrutar de su amante o amado, pues lo que está claro es que después de todo no hay nada y lo que importa es sentir lo que se vive, aunque sea desde la posición del amado.

Ferrán Aparicio
10 de abril de 2015