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lunes, 1 de febrero de 2016

COSTUMBRES PERFECTAS


Dicen que existen modus vivendi, es decir lo que vulgarmente se llama costumbres o rutinas de vida, que ayudan a acercarse al éxito y por eso se les tilda como perfectas.

Yo a pesar de ser algo escéptico no estoy muy de acuerdo en relacionar costumbres y éxitos, simplemente me apoyo en la vida de Santa Teresa de Jesús, por decir un simple ejemplo.

Dicen también que las personas que han llegado muy lejos en la vida, lo han conseguido debido a unos planteamientos ciertos, de hábitos sólidos y principios básicos fuertes, y a eso le llamo yo, perseverancia en el camino del éxito.

El mito del éxito muchas veces sin engañarnos demasiado simplemente se trata de la idea feliz de estar en el sitio adecuado y en el ambiente adecuado, independientemente de las decisiones que tomes en el camino de tu vida, y adquirir hábitos y rutinas y costumbres sanas, independientemente que la excepción no confirma la regla por hablar de algo o alguien hablaríamos de zorbas el griego, por ponerles otro ejemplo.

Quizás el problema radica en tener costumbres sin ser conscientes de ello, más bien como un estilo de vida propio que te beneficia a todos los niveles en la vida.

Dicen también algunos autores que no debe asociarte el dinero con el éxito, sin embargo todos tenemos claro que el dinero puede ayudarte a tener más oportunidades, tener menos preocupaciones y estar más conectado contigo mismo a la felicidad, a la paz interior incluso a las acciones positivas que te redirigen al éxito.

También es cierto que nada surge por casualidad, el método, tener claros los objetivos y metas, que en cualquier caso no es cuestión baladí, ayudan a llevar un camino con un rumbo claro y conciso.

Aunque muchos tenemos claro, que la perfección no existe y que se alcanza casi de una forma constante en el camino, queda claro que desarrollar y alcanzar los objetivos es una tarea que permite mejorar tuis resultados y en el fondo sentirte satisfechos en ese camino al éxito.

Otra costumbre perfecta, en cualquier ámbito y objetivo, es no centrase en cosas y personas negativas, la toxicidad si existe, solo basta que ingieran algo contaminado para saber cuál es el resultado físico de esa acción.

Como todo en la vida simplemente se trata de tenerlo claro, teniendo en cuenta que también el fracaso es una parte del juego y del crecimiento personal, pues aún siendo un virtuoso en cuanto a costumbres se refiere, los contratiempos y errores como oportunidades de una acción sirven para enderezar aquello en lo que nos hemos equivocado.

Como siempre y teniendo que una costumbre es algo que se hace habitualmente de una forma inconsciente les animo a transpolarlo a su lado consciente, al menos para saber que no se están equivocando.

Ferrán Aparicio
1 de febrero de 2016









sábado, 30 de enero de 2016

VIRTUDES PERFECTAS


VIRTUDES PERFECTAS

Hablar de virtudes es hablar de palabras mayores, si   bien es cierto que todos tenemos alguna.

Pero si analizamos nuestro entorno, siempre podemos reconocer a personas que siempre están contentas , incluso cuando la vida no les sonríe en demasía, lo cual al fin y al cabo es una virtud perfecta , pues no todos aceptamos la vida que llevamos incluso siendo unos privilegiados en comparación con otros.

La  clave de esa virtud perfecta y después de analizarlo en varios casos, es que  estas personas han desarrollado hábitos que generan y facilitan el acercamiento a una felicidad natural.

Es común observar cómo estas personas agradecen estar vivos cada mañana cuando se levantan y no pierden la perspectiva del presente como un estado de consumo energético como si cada momento fuera el último , lo que les permite vivir intensamente y con desahogos.

Las personas e independientemente de nuestras virtudes, nos nutrimos de las personas que nos rodean es como un feed back continuo de contagio de emociones y valores que vamos retro activando lo cual nos genera una actitud positiva aceptando a los demás por lo que son  y el lugar que ocupan en nuestras vidas.

Como siempre y desde la humildad el tratar de aprender nuevas cosas que por afinidad nos resultan interesantes es un hábito que coincide en las personas felices comparten.

Las virtudes perfectas son las armas que nos ayudan a combatir con cierta creatividad las desavenencias y contratiempos como una oportunidad para hacer cualquier cambio en el sentido positivo, haciendo la mayor parte del tiempo lo que te guste, incluso el trabajar, pero dejando también tiempo para tus aficiones como parte complementaria de sacar la pasión por la vida

Reír, perdonar ser agradecidos  y cultivar nuestras relaciones, son virtudes complementarias  que nos recuerdan nuestra imperfección, pues en el lado positivo de cualquier situación siempre triunfa el optimismo y aun cuando todo suceda por una razón y sabiendo que muchas veces nos vamos a encontrar con que no sabemos cuál es la razón, nos van a permitir reconocernos a nosotros mismos y hacer lo mejor posible con lo que somos.

 Perseverar hacia una virtud perfecta, concentrándonos en nuestra vida es una forma de no  desviar nuestra atención ante la vida, porque siendo honestos con los demás y con nosotros mismos es una forma de fluir en una actitud que como conjunto de virtudes perfectas nos van a permitir asumir  la responsabilidad de nuestros estados de ánimo, actitudes, pensamientos, sentimientos, acciones y palabras, y como siempre “sin más”, que ya no es poco.

 

                                                           Ferrán Aparicio
                                                      30 de enero de 2016

jueves, 1 de octubre de 2015

COSTUMBRES PERFECTAS

Dicen que existen modus vivendi, es decir lo que vulgarmente se llama costumbres o rutinas de vida, que ayudan a acercarse al éxito; yo a pesar de ser escéptico no estoy muy de acuerdo en relacionar costumbres y éxitos, simplemente me apoyo en la vida de Santa Teresa de Jesús, por decir un simple ejemplo, de la importancia de la clarividencia a través de la paz interior de cada uno que es personal e intransferible, independientemente de éxitos y costumbres.

Dicen también que las personas que han llegado muy lejos en la vida, lo han conseguido debido a unos planteamientos ciertos, de hábitos sólidos y principios básicos fuertes y a eso le llamo yo, perseverancia en el camino del éxito.

El mito del éxito muchas veces sin engañarnos demasiado, simplemente se trata de la idea feliz de estar en el sitio adecuado y en el ambiente adecuado y a la hora adecuada, independientemente de las decisiones que tomes en el camino de tu vida, y adquirir hábitos y rutinas y costumbres sanas, independientemente de que la excepción no confirma la regla por no hablar de algo o alguien, aunque ejemplos haberlos hay los.

Quizás el problema radica en tener costumbres sin ser conscientes de ello, más bien como un estilo de vida propio que te beneficia a todos los niveles en la vida. La gente brillante asocia su éxito con la felicidad, su paz interior u las acciones más positivas en lugar de hacerlo directamente con el dinero ya que no con todo el dinero del mundo, no puedes sentir la felicidad interior, si te sientes desgraciado.

Es cierto que como costumbre perfecta no hay otra a efectos de conseguir un éxito que tener los objetivos claros, eso sí a corto, medio y largo plazo. También resulta fundamental no estar obsesionados con la perfección de las acciones sino con su sano cumplimiento, por eso es fundamental rodearse de gente positiva y proactiva, evitando la toxicidad negativa de los tocapelotas y envidiosos.

Es cierto que no todo en la vida es coser y cantar y para tener un éxito hay que tener claro que la resiliencia que nos produce el fracaso para continuar perfeccionando nuestros intentos es básica para conseguir el éxito, y en éste sentido el fracaso es una parte esencial del camino hacia el éxito.

Pero en definitiva cosas tan sencillas y vánales, como no perder el tiempo en pensamientos negativos, no desanimarse con contratiempos y errores y mirarlos como oportunidades de aprender, no tener envidia de los progresos ajenos y no anclarse en el pasado son cosas que te mantienen animado hasta conseguir tu meta.

El evitar nuestros miedos y también los de los demás, son un indicador de la claridad que tenemos ante el objetivo que nos hemos marcado en las cosas del día a día y hacen todo lo posible por no darnos por vencidos.

A lo largo de la vida los planes, las estrategias y las tácticas personales pueden cambiar, pero lo que no podemos cambiar son nuestras costumbres perfectas porque al fin y al cabo son las que nos hacen diferentes, independientemente del éxito que obtengamos.

                                                             Ferrán Aparicio
                                                        1 de octubre de 2015

viernes, 1 de mayo de 2015

COSTUMBRES PERFECTAS

COSTUMBRES PERFECTAS
Dicen que existen modus vivendi, es decir lo que vulgarmente se llama costumbres o rutinas de vida, que ayudan a acercarse al éxito; yo a pesar de ser escéptico no estoy muy de acuerdo en relacionar costumbres y éxitos, simplemente me apoyo en la vida de Santa Teresa de Jesús, por decir un simple ejemplo.

Dicen también que las personas que han llegado muy lejos en la vida, lo han conseguido debido a unos planteamientos ciertos, de hábitos sólidos y principios básicos fuertes, y a eso le llamo yo, perseverancia en el camino del éxito.

El mito del éxito muchas veces sin engañarnos demasiado simplemente se trata de la idea feliz, de estar en el sitio adecuado y en el ambiente adecuado, independientemente de las decisiones que tomes en el camino de tu vida, y adquirir hábitos y rutinas y costumbres sanas, independientemente que la excepción no confirma la regla por hablar de algo o alguien hablaríamos de zorbas el griego, por ponerles un ejemplo.

Quizás el problema radica en tener costumbres sin ser conscientes de ello, más bien como un estilo de vida propio que te beneficia a todos los niveles en la vida, pues lo que en general se ha demostrado es que la gente de brillante asocia su éxito al bienestar de la felicidad , más que al dinero en sí mismo. También es cierto que el dinero no hace la felicidad, porque el que lo tiene, lo tiene afianzado, tonterías las precisas , el dinero no hace la felicidad pero ayuda, pero todos nos damos cuenta que todo el dinero del mundo no puede hacerte feliz si eres incapaz de sentir la felicidad desde tu interior.

En cualquier caso ese estilo de comportarse, esas costumbres innatas comienzan seguramente cada día con unos objetivos bien marcados a corto, a medio y a largo plazo, que van marcando ese camino. Si bien la perfección no es una costumbre, es una habilidad el aceptar cuales son los objetivos a conseguir más importantes, independientemente de lo perfecto que se desarrollen, pues el tiempo es una máquina que siempre camina hacia adelante.

Por último la actitud positiva, la gente tóxica, la reacción de aprendizaje ante la adversidad son factores reactivos que hacen que cualquier fracaso no nos haga perder el norte, del camino que hemos previsto trazar, de la misma que ser proactivo es una costumbre saludable.

La vida la vemos a través de nuestras propias experiencias y de cómo las interpretamos y digan lo que digan, lo que digan los demás esta demás, por que por mucho que nos duela nuestra vida es propia e intransferible y mucho más llevadera si la dotamos de costumbres perfectas y saludables, al menos para nosotros mismos.

Ferrán Aparicio
1 de mayo de 2015