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martes, 20 de septiembre de 2016

A LA VUELTA DE LA VIDA

A LA VUELTA DE LA VIDA

No sé si porque acabo de llegar de un maravilloso viaje en solitario, no sé si porque tocaba,…, la verdad es que cuando el espíritu sale del cuerpo y se libera se ven las cosas con una perspectiva diferente.

Es bien cierto que cuando salimos de una rutina diaria y hacemos algo diferente descubrimos la otra cara de la luna, por que existir existe y se lo digo porque al fin y al cabo todos buscamos de algún modo sentirnos felices y en definitiva sentirnos bien.

Las personas estamos programados para buscar estados de bienestar y rechazar aquello que nos contraría a nosotros mismos, en mi caso viajar, es algo que me da una gran satisfacción, bien por enfrentarme a mentalidades, culturas, personas y personajes nuevos, bien por verme enfrentado a una rutina diferente de la que cada día tengo.

A la vuelta de la vida y después del camino recorrido, que para cada uno ha sido diferente, te das cuenta que la única aspiración de cualquier ser humano es aspirar a ser feliz, eso si cada uno a nuestra manera, pues no hay dos personas iguales, incluso cuando la genética es la misma y si no miren a su inmediato ambiente familiar y encuentren las siete diferencias.

Al final te das cuenta, si ya no es muy tarde que la felicidad, es un compendio de actitudes y comportamientos, que cada uno vamos eligiendo eso si dentro de nuestras propias posibilidades y por supuesto sin hacer daño a nadie.

Cuando lo piensas fríamente te das cuenta que independientemente de tener claro los factores , hechos y situaciones que aspiramos para obtener a cambio ese estado de felicidad, te das cuenta que incluso para esta aspiración , tienes que estar preparado.

La clave en mi opinión es tener una vida con sentido y ser coherente contigo mismo, incluso para esto tienes que prepararte pues nada es gratuito, desde estar descansado, comer bien o hacer ejercicio, son claves para hacer reaccionar al sentimiento de la pasión que al fin y al cabo como la ilusión , la pasión es el motor de la vida.

El alogaritmo o ecuación de la vida, es algo personal e intransferible, pero está claro que a la vuelta de la vida, nuestras relaciones sociales, ayudar a los demás y tener la capacidad para relajarte y llegar a tus metas internas para aceptar los contratiempos, son variables fijas, para obtener algo que al fin y al cabo nadie te va a servir en una bandeja.

Ferrán Aparicio
20 de septiembre de 2016









viernes, 5 de febrero de 2016

CAMINO A LA ILUSION


CAMINO A LA ILUSION

Es bien cierto que caminar con la mente en blanco estimula la creatividad de nuevas ideas, es como dejar fluir aquello que hemos percibido, oído o visto y queda en un espacio virtual que de repente aparece en estos momentos de inconsciencia vital que no física de un ejercicio tan básico del caminante no hay camino se hace el camino al andar.

 Y es que  caminando, me surgió la idea  de que la gente honesta no triunfa y cuanta gente honesta existe que no es reconocida, pero en su forma y manera son realmente felices o al menos lo aparentan.

Como concepto absoluto por todos es reconocido que la felicidad plena no existe, pero como concepto relativo se pueden sumar muchos momentos de felicidad en un día por lo que valga la pena sentirse plenamente satisfecho.

Vivimos en una sociedad donde todo tiene que ser reconocido, visado y sellado por decir un algo, sin darnos cuenta que ni tener mucho dinero, ni ser capaces de influir en los demás, ni de ser relevadamente reconocidos tiene que ver con un sentimiento propio e intransferible de logar y hacer aquello que realmente te satisface  sin llegar al protagonismo efímero del concepto de felicidad.

 Si abandonamos el personaje que representamos y nos pasamos al patio de platea de nuestra vida, y hacemos un playback de nuestra vida es cuando te das cuenta, que el éxito es, cuantas veces te ríes al día o cuantos momentos haces algo que te llena de satisfacción por pequeño que sea, por no hablar del tiempo que pasas con las personas  que amas o te aman, porque al fin y al cabo, eso es lo que nos hace triunfar, al menos como ganadores de nuestra propia ilusión.

Hay secretos tan básicos cuando caminamos como el hecho de cuando surge la duda de actuar, siempre entre hacer y no hacer, hay que escoger el hacer, pues al menos obtendremos como mínimo una experiencia, eso sí, desde la intuición, pues si fuera por la razón muchas veces ni nos moveríamos.

Al final de ese camino a la ilusión, te das cuenta que no hay más alivio más grande que comenzar un día a ser lo que se es, sin preocuparse por la mirada ajena, pues aunque los caminos son públicos, siempre hay un a camino personal donde nadie puede pisar sin tu propio permiso, por aquello de lo personal e intransferible.

El camino de la ilusión maneja un inconsciente donde las metáforas son aceptadas, pues en definitiva cuando un día de tas cuenta que conoces las leyes del inconsciente te das cuenta de la magia que maneja esas leyes y no es más que el mundo que nos rodea tanto en la posibilidad que se nos aparece, como las infinitas posibilidades que se nos ocultan en el misterioso mundo del inconsciente personal y colectivo.

 

                                                       Ferrán Aparicio
                                                  5 de febrero de 2016

 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

HABITOS DIARIOS


Dicen que la rutina es lo peor que puede pasar una persona como fenómeno destructivo, pero no hay que confundir rutinas con hábitos diarios.

Los hábitos no sólo tienen que ver con la actitud ante la vida, sino que tiene que ver con una forma de afrontar cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día y sólo se trata de tener unos hábitos como virtudes mentales a la hora de enfrentarnos a cada acontecimiento.

Los hábitos son como principios mentales que tenemos fijados o debemos plantearnos el fijar y es retroactivar un planteamiento definido que puede ir desde agradecer que estamos vivos cada día cuando nos levantamos; a saber elegir nuestro entorno laboral, familiar o de círculos de amistades, pues en cualquier caso constituyen los pilares fundamentales de nuestra vida.

Es cierto que la actitud vital marca la diferencia en cuanto a cómo desarrollamos nuestros hábitos diarios, no es lo mismo aceptar a los demás por lo que son y el lugar que ocupan en nuestra vida sin tratar de cambiar a nadie desde el respeto personal, que pensar que todo que nos rodea tiene que ser o estar a imagen y semejanza de lo que exigen nuestro hábitos diarios.

Como todo en la vida el uso de nuestra creatividad es lo que nos permite abrir nuestra mente a nuevas expectativas y a buscar soluciones ante cada problema que se nos presenta.

También resulta otro habito saludable el plantearnos aquello que nos gusta pues las cosas que nos  agrada hacer son las que resultan más fáciles independientemente de la dificultad que entrañen.

Es importante el disfrutar de la vida, pues llega un día que te das cuenta que esto ha pasado  y ya es tarde para recuperar aquello que está en tu mano, el aprehender a disfrutar del presente es también un hábito diario saludable.

Otro habito diario que a mí me resulta muy gratificante es el hecho de reírme por definición y sin ninguna mala intención, sino simplemente porque es más agradable ser alegre que ser triste.

En este mismo sentido no debemos olvidar que somos seres sociales y aunque todos necesitamos nuestros momentos de soledad es fundamental habituarnos  a cultivar nuestras relaciones  encontrando el justo tiempo para compartir nuestra vida con amigos y familiares.

También otro complemento vitamínico en cuanto a hábitos es mantener nuestra honestidad como principio fundamental, pues toda acción o  decisión que se tome debe basarse en la honestidad.

Hábitos diarios hay muchos desde ser proactivos a mantener un ilimitado optimismo , pero en cualquier caso sólo se trata de parar cinco minutos a meditar sobre ese gesto que debemos incorporar a nuestra vida diaria.

 

                                                            Ferrán Aparicio
                                                   25 de noviembre de 2015

jueves, 30 de abril de 2015

EL SINDROME DE LA FELICIDAD APLAZADA


 Es cierto que una de las cosas que todos los humanos por unanimidad deseamos fervientemente es ser felices en esta vida.
También es cierto que en esta vida más vale ser alegre que ser triste, pues es la felicidad la que nos va a llevar al éxito ,pues lo que ya hemos o tenemos superado es el hecho que los éxitos no nos van a generar felicidad sino a ver y disfrutar de objetivos cumplidos.

Los humanos, por humanos que no divinos que somos, nos pasamos la vida poniéndonos metas y objetivos, y una vez superados u obtenidos perdemos cualquier aliciente sobre la energía que hemos invertido,  generando de nuevo otros de mayor alcance, tamaño o intensidad.

El síndrome de la felicidad aplazada lo que nos ayuda a comprender es este proceso, la felicidad no se genera una vez obtenido lo que queríamos; pues  la oportunidad de ser feliz nunca llega al posponerla ya que  lo que no nos damos cuenta es que la oportunidad siempre la tenemos en cada momento de nuestro presente y no es cuestión de objetivos, éxitos y otras prebendas cumplidas.

Cuando llegamos muchas veces a comprender que el secreto está en el camino y no en la meta, muchas veces ya es tarde pues el objetivo se ha  cumplido con la correspondiente pérdida inmediata de interés que esto nos produce.

Respecto a la posesión que no deseo, está claro que la felicidad no es lo que tienes sino lo que eres y eso se denota en como transmites tus energías en lo que haces; como te relacionas o simplemente como convives.

El problema del síndrome de la felicidad aplazada, es que el tiempo nunca vuelve, por lo que no podemos recuperar situaciones de cualquier índole en el pasado, ni tampoco podemos sacrificar la felicidad del presente por un futuro circunstancial de dudosa existencia.

Cosas como la actitud positiva, valorando los aspectos que tenemos y sentimos en el presente, es un buen punto de partida para planificar aquello de lo que dudamos, eso si en el aquí y ahora y dentro de nuestras propias circunstancias, sin envidias ni anhelos, pues lo que está claro en cualquier caso que para ser feliz no sólo hay que tener un plan de acción premeditado en cuanto a consciencia se refiere, sino aprender a tomar decisiones valientes disfrutando de su aceptación para evitar el síndrome de la felicidad aplazada.

En cualquier caso no debemos confundir éxito y felicidad, ni tampoco aplazar nuestra vida pues más allá de los resultados que conseguimos está como nos sentimos en el camino mientras luchamos por nuestro objetivo y sólo en la cuestión que te provocas se puede vivir disfrutando de las oportunidades que se presentan.

                                                               Ferrán Aparicio
                                                            30 de abril de 2015