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martes, 5 de agosto de 2014

INCOMPRENSION MUNDANA

INCOMPRENSION MUNDANA
Una de las cosas que más me llama la atención cuando asisto a una feria de arte, exposición o cualquier espectáculo mundano donde presento mi obra discretamente es la variedad de opiniones, concepciones y contradicciones que produce la obra que presento u oferto.

Es cierto que el mundo del arte es un mundo en líneas generales muy agradecido y agradecido lo es, en cuanto que permite que cada artista navegue a su propio ritmo y a su propio aire sin que la corriente general, le tenga que llevar en una dirección, sino más bien y mucho mejor en la que uno considere como propia, siempre que le lleve a buen puerto o al menos coincida con la ruta que este se ha propuesto.

El problema surge no cuando alguien acepta tu obra y literalmente se enamora y tiende a divinizarla, sino cuando sucede todo lo contrario y se expresa libremente, sin saber que tú eres el padre de la criatura y te encuentras delante sin conocer la otra persona que tú eres el autor.

Es sorprendente lo paternalistas que podemos ser los artistas, si bien asistir como espectador a estos comentarios enseña a estar moviéndonos constantemente entre lo emocional y racional de una manera real.

Es cierto que hay temas mas fáciles que otros, en especial aquellos derivados de la intuición racional, en los que mucha gente de una forma rápida llega a captar el contenido del mensaje o del agrado de lo que ve, sin embargo cuando alguien pregunta sobre el contenido subconsciente de una obra y el autor intenta explicar su motivación, surge el desespero del desencuentro intelectual.

Es cierto que lo que para nosotros y nuestro mundo es evidente para otras personas son conceptos desconocidos pues tienen otras inquietudes en las que investigar o simplemente pensar y vivir su día a día.

Como todo en la vida esta incomprensión mundana te ayuda a cultivar la humildad espiritual y poner a prueba tus ideas, hechos y razones, tanto en lo profesional como en lo personal pues lo que esta claro es que estamos muy cómodos en nuestro ecosistema virtual pero nos sentimos perdidos fuera de él.

Evidentemente no todo el mundo puede ver la vida bajo la misma perspectiva pero la estrategia de cada uno, la definición de sus objetivos y su evolución o involución es apreciable por la incomprensión mundana, que se sorprende con los resultados.

La critica, el escuchar, el pensamiento espontáneo del público es una forma de mantenerse al día, pues es como ver el otro lado de la luna al cual no acabamos de llegar a ver desde nuestra perspectiva. Detrás del artista, está la persona, su identidad, en lo que puede ofrecer, en su capacidad de generar confianza y en su obra y la inmensa mayoría de los profesionales que conozco viven cada día más al margen de la incomprensión mundana, cada día más absurda, por variopinta y convencional que parezca.

Ferran Aparicio
5 de agosto de 2014