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lunes, 10 de julio de 2017

WABI SABI

Dicen que no te acostaras sin aprender una cosa nueva y es que por mucho que queramos siempre hay algo que nos sorprende, investigamos y aprehendemos, y este es el caso del concepto wabi sabi.

El wabi sabi es el rasgo más notable y característico de lo que consideramos la belleza tradicional japonesa y puede llegar a ser un modo de vida, y, como mínimo, es un particular tipo de belleza.

El wabi sabi  es la belleza de las cosas imperfectas, mudables e incompletas, como la vida misma si lo piensa fríamente. También es la belleza de la querencia y la carencia, esa la belleza de las cosas modestas y humildes no convencionales.

Nuestra sociedad, la economía y la sociología ha basado sus esquemas en los cánones de la belleza desde culturas milenarias así como el secreto de la eterna juventud y el mantenernos jóvenes, pero todavía no se ha encontrado ese secreto es como un espejismo que el tiempo pone en su sitio, a cada persona , a cada objeto incluso a un espacio.

Sin embargo en la filosofía japonesa parece  superarlo con el concepto Wabi sabi como paradigma estético y filosófico, según el cual una persona, un objeto o un espacio que revela sus imperfecciones también muestra el modo en que la vida ha pasado por él, lo cual no es cuestión baladí.

Wabi sabi es un paradigma estético y filosófico japonés que se caracteriza por la simplicidad, la impermanencia y la observación del paso del tiempo a tr

Como cualquier filosofía es aplicable en lo espiritual, y en lo material incluso en lo etéreo que supone el sentimiento de vivir y  es por ello que partiendo de elementos naturales llegaremos a sentir el wabi sabi como  un modo de vida.

Muy relacionado con lo zen y el feng shui como filosofías complementarias radicaliza en la necesidad de buscar la sencillez y deshacerse de lo superfluo y recargado.

Es difícil traducir el término, ya que proviene de dos palabras japonesas cuyo significado ha ido evolucionando, pero podríamos decir que wabi hace referencia a la simplicidad rústica, la frescura y peculiaridades tanto de lo que encontramos en la naturaleza como de lo que el hombre produce, y sabi, a la belleza y serenidad que evidencia la pátina del tiempo. 

Quizás el secreto por el que el wabi sabi se ha puesto de moda porque es una estética cálida, profunda y que venera la autenticidad en contraposición a la frialdad de lo ostentoso, pulido y fabricado en serie.

Como en la vida misma, y también en las personas; la vida de un objeto y su impermanencia se evidencian en su pátina y desgaste, por eso cualquier tono o textura que emerja tras el tiempo o reproduzca su efecto puede considerarse wabi sabi y merece la pena intentar aplicar el wabi sabi en nuestra vida porque supone un cambio en el valor que otorgamos a los objetos que nos rodean.

                                                             Ferrán Aparicio
                                                           10 de julio de 2017