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sábado, 5 de agosto de 2017

PRIORIDADES PERSONALES

Hay frases, dentro de un artículo, que no tienen desperdicio y te hacen reflexionar de una manera especial, bien porque te producen sorpresa, bien porque te entristecen por acercarse a la verdad absoluta de la vida , bien porque no te dejan indiferente y das un pasito más hacia adelante en el camino de tu propia evolución.

Este es el caso de un artículo de Carmen Castillo Zamora, que me permito parafrasear:
“Aprendí que quien no te busca no te extraña y quien no te extraña, no te quiere. Que la vida decide quién entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele para siempre. Por eso valora a quien te valora, y no trates como prioridad a quien te trata como una opción. (Carmen Castillo Zamora)”

 Es evidente que si alguien quiere, tendrá tiempo, y  si no tiene tiempo es porque no quiere o porque tiene otras prioridades que le interesan más. 

Es por ello que no hay que dejarse que te mientan y tampoco resulta necesario auto engañarse, porque de hecho en la medición y organización de nuestros tiempos , siempre habrá un hueco reservado para una persona a quien se tiene ganas de ver, con quien se tiene intención de hablar o de quien preocuparse, es sólo  una prioridad personal de la base del cariño y del amor.

Conforme vamos creciendo la vida nos va poniendo más complicada la tarea de conseguir esos huecos para los demás o incluso para aquellas actividades que tanto nos gustan, principalmente porque nos invaden otras ocupaciones que nos roban casi la totalidad del tiempo libre del que disponemos. Sin embargo, no es verdad que no lo tengamos: dicen que “querer es poder” y, en el caso de las relaciones personales, resulta una premisa muy importante.

Es bien cierto que la atención no se ruega, incluso que pasado los duelos de las desilusiones, llegas a  acoplarte al estado de la indiferencia, al menos como muestra de superación de la decepción, y  por otra parte como medio de abrir los ojos a otros caminos y otras perspectivas. Es una consecuencia natural del paso de los años que tengamos que ir aprendiendo a organizar los espacios libres ante  otras cosas como el trabajo, la vida cotidiana o simplemente nuestras relaciones personales y sociales; razón por la cual hay quien afirma que la vida es un cúmulo de prioridades y segundas opciones.

Cuando clasificamos mentalmente nuestras relaciones en prioridades u opciones lo que hacemos realmente es movernos en función del valor que le damos a unas u otras personas. Por lo tanto, abre los ojos todo lo que puedas y, si te das cuenta de que no te dan el valor que te mereces, no lo ruegues: mendigar atención es algo que sí que no se merece nadie.

Si te encuentras en esa situación en la que sientes que das el 100 por 100 de ti mismo, por algo que debe ser recíproco y no lo es, quizá es el momento de ver que detrás de la falta de tiempo hay excusas y poco interés. Suele ser doloroso y decepcionante, pero es más saludable a la larga solucionar ese desequilibrio que seguir manteniéndolo: al fin y al cabo la unión de dos personas es un contrato, en el cual dar es gratificante pero recibir también es necesario dar , si es que realmente lo sientes o quieres hacerlo como una prioridad personal.

Ferrán Aparicio
5 de agosto de 2017