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sábado, 30 de junio de 2018

SANGRE DE PICHON


El rojo es el color del poder, de nuestras emociones más intensas: amor e ira, sangre, fuego,  emoción y pasión. Este se asocia con velocidad, acción y deseo, y con una de las cuatro grandes piedras preciosas: el rubí.

Pero sangre de pichón también lo podemos relacionar con aves o con peces disco  sangre de pichón.

Los rubíes siempre estuvieron relacionados con el poder, y fueron apreciados desde hace miles de años en las primeras culturas conocidas, por su similitud con la sangre que fluía por sus venas, porque aportaba confianza, valentía y coraje, y porque se creía que los rubíes tenían el poder de dar la vida.

El rubí mantuvo su importancia con el nacimiento del mundo occidental y se convirtió en una de las gemas más solicitadas de la realeza europea y las clases altas, pasando a ser considerado hasta nuestros días una de las cuatro grandes piedras preciosas junto con el diamante, la esmeralda y el zafiro.

La verdadera sangre de pichón no es un rubí, ni tampoco una metáfora de orfebrería para señalar el rojo de una piedra preciosa, sino un pájaro único cuyo vuelo en el aire lo confunde con una llama.

El rubí  también es una gema preciosa y sorprendente que alcanza una dimensión diferente a la luz de las velas. El brillo del rubí cambia cuando se pone el sol realzando su máximo esplendor.

El ave  sangre de pichón, se reconoce entre pavesa y ave, este hermoso animal nace de la pasión de los amantes dichosos cuya fortuna vigila, mientras permanecen juntos, así también permanecerán sus protegidos.

El nombre de pez disco  sangre de pichón hace referencia a la redondez de estos peces y a su color. Es importante, por lo tanto, que la forma de un disco sea lo más redondeada posible. Un pez debe ser equilibrado en conjunto.  Las formas deben ser armoniosas sin desequilibrios entre unas zonas y otras del cuerpo.

El deseo por el rubí es tan bueno hoy como siempre lo ha sido, pero además se está convirtiendo en una de las gemas favoritas de las subastas donde pujan grandes inversores y coleccionistas.

Como todos sabéis, el pez disco es un cíclido de la misma familia que otros peces como los escalares, y el ojo  del pez es un factor diferencial y deberá ser lo más pequeño posible  y de color rojo. La verdad es que particularmente discrepo un poco de la importancia del color de ojo.

Una vez evaluados todos los puntos anteriores en un determinado pez, ave o piedra preciosa, seremos capaces de determinar la clasificación del mismo en cuanto a calidad y podremos saber el valor aproximado del mismo, aunque  el denominador común es la emoción y pasión., que todos ellos transmiten, como siempre, sin más.

                                                         Ferrán Aparicio
                                                    30 de junio de 2018

martes, 15 de mayo de 2018

CICATRICES


Una cicatriz es una alteración permanente de la apariencia dérmica consecutiva al daño y reparación colagenosa de ésta, según lo define la Wikipedia, pero pensándolo fríamente todos estamos llenos de cicatrices unas se ven y otras muchas no se ven pero están.

Las cicatrices pueden formarse por muchas razones diferentes: pueden ser resultado de infecciones, cirugía, lesiones o inflamación del tejido. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo; su composición varía, por lo que la apariencia puede ser plana, abultada, hundida o coloreada, como también puede ocurrir que duelan o provoquen picazón. El aspecto final de una cicatriz depende de muchos factores, incluido el tipo de piel y la localización en el cuerpo, la dirección de la herida, el tipo de lesión, la edad de la persona que tiene la cicatriz y su estado nutricional.

Si uno no es capaz de entregarse a los placeres de la vida, debería cuestionarse profundamente qué es para él la vida, y quién o quienes les han hecho creer que estaba en lo equivocado o lo acertado, pues las cicatrices no se borran, son un recuerdo de aquello que ha acontecido y nos ha dejado su huella para bien o para mal.

Nuestra sociedad nos ha impuesto la idea de que todo lo que vale la pena implica sacrificio y nos tiene que dejar una cicatriz, pero a mi esa palabra me transmite angustia. En mi vocabulario cotidiano la palabra cicatriz, la he sustituido por pasión, constancia o por tenacidad.

 Las cosas que mejor he aprendido en mi vida han estado dotadas de un ambiente relajado, de una concentración placentera en lo que hacía porque estaba siendo interesante, sin marcas ni rasguños.

Sin embargo, las cicatrices del alma son invisibles. Las cicatrices del alma vuelven a abrirse por heridas del pasado que aún hoy duelen, es un fenómeno que acontece caca cierto tiempo cuando vuelve el recuerdo, de algo que aconteció en tiempo pasado y nos dejó una huella

Los conceptos más difíciles de la vida moderna  y de mi vida personal solo se han acomodado en mi mente y en mi espíritu cuando iban acompañadas de una explicación dulce y una actitud empática, todo lo contrario a los que nos dejó una cicatriz.

La vida nos da un tiempo limitado para que la disfrutemos, independientemente de las marcas que llevamos, así pues desde el recuerdo de mi consciencia he decidido  no  malgastar ni un segundo más de mis pensamientos y de mi tiempo en intentar entender porque algunas personas me hicieron daño con su indiferencia, trataron de humillarme, me traicionaron o me juzgaron, pues la marca ha quedado como si una cicatriz se tratara.

Desde que he tomado consciencia de mis cicatrices, esa parte destinada a estos quehaceres absurdos e inútiles ha quedado vacía de resentimiento y abierta y dispuesta a llenarse de todo aquello que me hace ser feliz. Y es tan sencillo  como vivir un privilegio que no se compra  con dinero, solo se trata de empezar a cuidarse lo que es verdaderamente un regalo.

                                                       Ferrán Aparicio
                                                    15 de mayo de 2018


jueves, 15 de septiembre de 2016

LUZ DE LUCES

Dicen que tras el periodo vacacional y  tras una inactividad laboral temporal vienen las consecuencias de la integración y entre ellas la necesidad de recuperar la ilusión.

La ausencia de consciencia de la problemática diaria hace que nos relajemos con demasía, sin embargo cuando nos integramos en un ritmo de vida distinto en el que los problemas y las dificultades nos asedian es cuando manifestamos que necesitamos recuperar la ilusión, la luz,…, la luz de luces, y como para todo en esta vida hay que estar ciertamente preparado.

Dicen los psicólogos que el término ilusión se utiliza para referirse a una esperanza infundada, sin embargo la ilusión por las cosas nos hace fuertes en el camino diario y permite movilizar el presente y revolucionarnos positivamente.

Como siempre el secreto de la pócima se halla en el elemento ese conjuro de varios ingredientes que nos permiten tener la llama de la ilusión de alguna forma viva.

Uno de los ingredientes para mantener la llama de la ilusión viva es tener ordenada la vida, cosa que nos gustaría a todos al menos en una parte mínima que de alguna forma nos da la tranquilidad de lo no revuelto.

Es bien cierto que cuando uno está decaído, lo que le falta es ilusión, pues la ilusión se siente como una esperanza de alegría o satisfacción, sin embargo ante estas situaciones es importante enfrentarnos a que causa o efecto nos produce el estado en que nos encontramos y si es real o fruto de unas suposiciones.

Como todo en la vida también se puede ejercitar el fomento de la ilusión sólo se trata de tomar actitudes entusiastas en las pequeñas cosas que habitualmente nos agradan, es como ir añadiendo luz a nuestro espacio vital hasta que quede totalmente iluminado.

Después de tiempo y cuando ya han pasado las dificultades presentes, la perspectiva de la vida nos hace ver de que el sufrimiento de ayer queda en el recuerdo y que en cierto modo no ha valido la pena.

En cualquier caso todos hemos tenido periodos de oscuridad y sólo se trata de al menor síntoma, intentar aportar un mínimo de luz pues sin ilusión el esfuerzo mengua y sólo en el esfuerzo está la clave para salir airoso, porque sin pequeños esfuerzos nunca pordá existir ilusión, y la ilusión es el motor de la vida, sin más.

Siendo honesto con nosotros mismos sólo se trata de reconocer  que una ilusión inalcanzable es  en sí misma una ilusión perdida, por lo que les animo como siempre a ser realistas y concienciarse en la resiliencia como acto o capacidad de reponerse ante las adversidades, pues como las brujas , existir….. existen.

                                                      Ferrán Aparicio
                                               15 de Septiembre de 2016


domingo, 15 de noviembre de 2015

MI COLECCION DE CROMOS


Hacía tiempo que no veía a nadie intercambiar, ni comprar sobres de cromos hasta que el otro día junto a la plaza redonda de Valencia, me di cuenta que todavía existen coleccionistas y colecciones de cromos.

 
Los niños y niñas de mi generación  hemos tenido una colección cromos, eso si no teníamos, ni móvil, ni tablet, ni play station, ni ningún artefacto, nuestra ilusión se materializaba en algo tan sencillo como una colección de cromos o un juego de canicas.

Cuando han pasado los años y por mi interés por las bellas artes, no sólo me he convertido en un coleccionista de cromos de arte sino que también mi inquietud artística me ha impulsado a crearlos.

La gente piensa que convertirse en un coleccionista de arte es cuestión de dinero, pero lo que caracteriza a un coleccionista no es su capacidad de gasto sino su compromiso con el arte.

En cualquier caso y como actitud positiva ante la vida hay que añadirle una pizca de pasión y perseverancia , pues quien piensa que coleccionare arte es una inversión rentable y segura , está en muchos casos equivocado por razones únicamente de gustos , modas y razones de oferta y demanda en el mercado.

No obstante e independientemente de tu gusto personal tienes que estar formado  a la hora de comprar, sabiendo que el  arte es compartir emociones independiente de modas y modismos, por aquello que compartir también es vivir .

El quiarte por tu propia pasión es fundamental a la hora de hacerte con tu propia colección y si bien vamos cambiando en el tiempo la asociación de una compra emocional nunca se borra si se ha hecho desde el corazón. Es por ello que te recomiendo que tu colección de cromos de arte la hagas poco a poco, fundamentada y racionalmente sentida sin impulsos y racionalizando la calidad, tamaño y oferta de mercado.

Fundamental es conocer al artista que te lo vende , si bien no siempre es posible siempre puedes informarte sobre su trayectoria no sólo formal sino emocional.

Cuando compras arte siempre tienes en mente el sitio donde se va aubicar y con el tiempo y su movimiento dentro de tiu espacio descubres nuevas connotaciones por aquello que el arte está siempre vivo , un cambio de lugar , de fondo , puede generar una nueva visión de tu cromo preferido.

Te animo a desarrollar tu propia colección, porque si bien una obra le gusta a primera vista a una persona , al espectador, es porque llegó a su corazón,

 

                                                           Ferran Aparicio
                                                  15 de noviembre de 2015

lunes, 20 de julio de 2015

AL NO TIEMPO

Llevo una temporada que la verdad es que voy un poquito acelerado, mi mente va más rápida que mi cuerpo y sólo hace que planificar y programar, sin embargo mi cuerpo no le sigue y me he llegado a replantear que al amparo de la teoría de Green, todo nos cuesta más tiempo estadísticamente de él que pensamos al planificarlo, eso sí, como regla general.
 
Dicen que siempre hay que pensar al menos un minuto antes de empezar una acción para focalizar lo que tenemos planificado, sin embargo las prisas, la ansiedad y el querer acabar algo antes de empezarlo es un proceso muy común y cotidiano, comemos por inercia sin saborear lo que ingerimos, leemos sin profundidad lo que leemos, sin fijarnos que existen puntos, comas y párrafos que van delimitando un significado y así un sinfín de procesos que repetimos día a día de una forma rutinariamente automática.

Lo que me planteo es cuando decimos “no tengo tiempo”, no caemos en la cuenta que cuando tenemos tiempo para priorizar lo que queremos hacer con una lista de prioridades, y por lo tanto estamos errando.
El afirmar “no tengo tiempo”, implica un poco la relación de la acción con la apetencia, es decir no me apetece hacer nada o dejar de hacer lo que hago para realizar otra acción impuesta y no cesaría al menos en ese momento.

Lo que sí que está claro es por norma aquello que queremos, aunque sea en el tiempo tendemos a conseguirlo por nuestra perseverancia, eso sí, con objetivos alcanzables, no con objetivos irreales, si esto lo tuviéramos diariamente más claro entonces tendríamos tiempo para todo aquello que somos capaces de priorizar en el tiempo, dejando el no tiempo como algo complementario en el caso de que nos quedara algo de tiempo.

Cuando decimos que no tenemos tiempo, estamos ratificando de alguna forma, que aquello por lo que no invertimos un tiempo o en cierta forma un sacrificio, no nos apasiona o no nos interesa demasiado y que hay algo más o menos importante que nos apetece más, sin embargo en general decimos mucho y hacemos poco, para demostrarnos al menos a nosotros mismos aquello de que nos apasiona y por tanto en cierta medida nos hace felices.

 En general todos tenemos más ideas y proyectos que tiempo para desarrollarlos, sin embargo pensar en el “no tiempo”, implica el priorizar aquello que es más importante aunque sea simplemente porque nos apasiona para simplemente delegar subsidiariamente en el tiempo aquello que no nos interesa o no necesitamos de una forma inmediata.

Todos tenemos algo que hacer; todos tenemos una opinión sobre la forma de hacer las cosas, a todos se nos ocurren ideas absurdas o geniales que pasarán desapercibidas si no las exponemos y nos las replanteamos en el tiempo.

 Le animo a reflexionar sobre el hecho de que para que ocurran las cosas hay que hacer cosas, eso sí, con un orden y concierto, lleno de actitud y disciplina, como siempre, sin más.
 Ferrán Aparicio
20 de julio de 2015